#MeToo
Sin la denuncia de una sola de ellas, sin la acusación que se atrevió a decir la primera de todas, no conoceríamos la verdadera dimensión de la cultura de acoso y abuso en la vida cotidiana de miles de mujeres en el mundo. Sin esas acusaciones no sabríamos que el productor de cine Harvey Weinstein, el médico de las gimnastas olímpicas estadounidenses Larry Nassar o el coreógrafo peruano Guillermo Castrillón se habían estado conduciendo como depredadores sexuales, aprovechando sus posiciones de poder. Sin Rose , sin Rachel , sin Eva , sin sus voces que contagiaron a otras mujeres, esos agresores podrían haber seguido perpetrando sus crímenes cobijados por el silencio. Por eso MeToo (Estados Unidos), Cuéntalo (España), MiraCómoNosPonemos (Argentina), NiUnaMenos (América Latina), DelataATuCerdo (Francia) no son solo campañas o tendencias en Twitter. Me atrevería a decir que no son siquiera movimientos: son formas de estar en el mundo para las mujeres...